sábado, 29 de noviembre de 2008

Bonjour monsieur


El camino hacia el aeropuerto de Comalapa era algo nuevo para mi, la carretera tenía poco tiempo de haberse inaugurado y aun se pagaba peaje para poder transitarla, no recuerdo bien la hora, creo que era tarde, pero si habia en mi cierto nerviosismo y miedo, aunque a mi edad no podia entender el por que tenía que irme, si podia ver la tristeza en la cara de mis abuelos, su preocupación por abandonar todo y mas que nada a la familia ya que mi papa y mis hermanos quedaban aca, practicamente abandonados a su suerte, abordamos por fin el pequeño avion de LACSA que nos llevo hasta la ciudad de Mexico D.F. ahi pernoctamos en el 6º nivel de un hotel bastante aceptable, a la mañana siguiente muy temprano tomamos el siguiente vuelo de IBERIA hacia Montreal, el viaje fue apasionante, el avion era enorme y la atencion de primera...eran otros tiempos.

Desde el cielo podia ver los barcos y las plataformas petroleras en el Golfo de México, las ciudades aisladas, realmente una vista maravillosa, pero nada comparado con la bella ciudad de Montreal y sus construcciones modernas mezcladas con arquitectura gótica, las calles anchas y poco transitadas, los anchos rios y sus 4 estaciones llenas de colores increibles. Y ahi estaba el niño que fui, a las puertas de una gran ciudad, todo un mundo por descubrir!!!

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